La empresa El Corral Agro fue fundada en el año 2002 en el municipio de Planadas, Tolima, por Faunier Rolando López Ávila y Daryery Durán, una pareja de emprendedores que decidieron construir un proyecto de vida y desarrollo rural basado en el trabajo honesto, el compromiso familiar y el amor por el campo colombiano. La iniciativa surgió tras una fuerte caída económica que los llevó a buscar nuevas oportunidades. Fue gracias a un hermano de Daryery que conocieron el funcionamiento del negocio agropecuario, y con el dinero que les quedaba decidieron dar inicio a su empresa.
Desde sus primeros pasos, Faunier y Daryery asumieron todas las responsabilidades: Faunier realizaba domicilios, mientras Daryery se encargaba de la atención al cliente. Juntos pesaban productos, gestionaban inventario, atendían proveedores y clientes, y sostenían la operación día a día. Con el tiempo, se integró el primer colaborador, Nelson Collazos, quien aún forma parte del equipo como símbolo de compromiso y lealtad.
Daryery Durán, profesional en Terapia Respiratoria, no solo fue pieza clave en la administración y crecimiento del negocio, sino que también impulsó el desarrollo académico de su esposo. Gracias a su motivación, Faunier culminó sus estudios en Administración de Empresas Agropecuarias, graduándose a los 35 años, mientras sus hijos pequeños permanecían en el local donde funcionaba la empresa. Camila López, nacida en 2002, y Camilo López Durán, nacido en 2004, han estado presentes desde la infancia en el desarrollo de la empresa y actualmente hacen parte activa del equipo.
El proceso de expansión comenzó en 2016, cuando se abrió la primera sede fuera de Planadas, en Ibagué. Este paso marcó el inicio de una nueva etapa, que implicó sacrificios familiares y una mayor responsabilidad. Posteriormente, la empresa extendió su presencia a ciudades como Armenia, Manizales y Chaparral. Hoy cuenta con más de 50 colaboradores y con alianzas estratégicas con marcas de alto prestigio como Stihl, lo que ha fortalecido su posicionamiento en el sector agropecuario.
La familia sigue siendo el eje central de la organización. Camila, ya graduada en Administración de Empresas, y Camilo, estudiante de sexto semestre, aplican día a día sus conocimientos. También se han sumado al proyecto Nicolás Sánchez Durán, médico veterinario, y Sebastián Peralta, ingeniero civil, quienes han crecido junto a la empresa y son considerados hijos del hogar.
A lo largo de los años, El Corral Agro ha sido más que una empresa: es el reflejo de una familia que luchó unida por un sueño y que ha logrado transformar su entorno con valores, esfuerzo y visión. Su propósito va más allá de lo comercial: buscan dejar un legado de amor por el campo, de cercanía con el productor rural y de inspiración para las futuras generaciones.