La rosa de Jamaica, también conocida como rosa de Abisinia o flor de Jamaica, es un hibisco de la familia de las Malváceas, originario de África tropical, aunque, debido a sus propiedades medicinales, se cultiva con éxito en México, América Central y del Sur y en el sudeste asiático.
Se trata de una planta herbácea anual que puede alcanzar de 3 a 5 metros de altura. Es propia de climas secos subtropicales. Las flores son de color rojo en la base y más pálido en los extremos, tienen de 8 a 10 cm de diámetro, aunque lo más destacable de la planta es el cáliz, carnoso y de un color rojo intenso, que se recoge en el momento en que alcanza un tono vinoso y se deja secar para su uso como infusión.
El cáliz de la flor se usa como colorante en el proceso de dar color a cosméticos, perfumes, textiles, artesanías, medicinas e incluso comidas. Su uso de este tipo está particularmente extendido en Francia y Alemania.
Además, con la semilla de Jamaica se elabora también un aceite muy apreciado. Con su tallo, gracias a sus fibras, se elaboran también cordeles semejantes a los del yute y el cáñamo y, finalmente, la flor es habitual para la elaboración de pienso para aves y de estiércol orgánico.